¿Una niña de aire? Nivel 61
Palabras de Práctica
Palabras graves/llanas: acento en la penúltima sílaba; llevan tilde si no terminan en n, s o vocal.
Mi abuelo Papá cuenta el mejor cuento para dormir. Mejor que un libro. Mejor que todo. Cada noche se sienta con su taza roja de chocolate. Yo digo: —Cuenta, Papá. Y Papá cuenta.
Esta noche, Papá se acercó. Olía a chocolate. —Hoy va un cuento de una niña hecha de aire —dijo. —Eso no es real —dije.
La niña hecha de aire no tenía cara para ver. No tenía nombre para llamar. Podía estar en tu casa, en un sillón rojo, a tu lado. La pista era fácil: un cojín hundido. ¿Pero quién mira el cojín? Nadie.
Con lluvia, casi podías verla. El agua daba en una forma frágil, como en un secreto. Pero la gente pasaba. Miraba su paraguas. No miraba a la niña de aire.
La nieve era mejor. Caía sobre su cabeza y sus hombros. Parecía una niña de nieve sin cuerpo. Unos niños la vieron. —¿Ves eso?
Una mañana, hizo algo difícil. Entró a la escuela, se sentó en una mesa y tomó un crayón. El niño de al lado gritó. La maestra soltó su café. ¡Un crayón verde dibujaba solo!
—Por favor, no te asustes —dijo una voz—. Solo quería dibujar. El niño miró la silla vacía. —¿Puedo pintarte la cara? Así te veo.
—¡Más! —dijo ella—. ¡Pon en mi pelo cosas que amo! El niño pintó un corazón, una estrella, notas, cerezas y un gato gordo. —¿Cómo me veo?
Después, la niña de aire se pintaba cada mañana. Corazones en los brazos. Estrellas en los dedos. Dejaba huellas de color por el camino. Ya no se escondía. Ahora decía: aquí estoy.
Un día, subió a una colina. Tenía todos sus colores y todo lo que amaba. Por fin la gente podía verla. No por la pintura. Porque ella mostraba su carácter de verdad.
Papá quedó callado. Bebió el último sorbo de chocolate. —¿Y bien? ¿Cuento o verdad? Me tapé hasta la nariz. Una niña de aire era imposible.
Papá apagó la luz. Salió. Cerró la puerta. Entonces, muy despacio, la puerta se abrió. No había nadie. Me tapé hasta la barbilla. No abras esa puerta. No abras esa puerta. ¡No abras esa puerta!