¡Date prisa, Catalina! Nivel 55
Palabras de Práctica
Grupos consonánticos con r (continuación): pr, tr, tl.
La Reina Arcoíris lee una carta. —¡La Princesa del Viento viene mañana, al amanecer! Catalina oye la noticia y da un brinco. —¿Mañana? ¡Hay que darse prisa!
Todas las hadas se ponen a trabajar. Suben y bajan las escaleras a toda prisa, con baldes y trapos. —¡Todo tiene que brillar! —grita Catalina. Pero Catalina necesita una escoba más. La grande. La mágica. La de muy mal genio. Se llama Kika.
Kika está en un rincón y gruñe. —Vamos, Kika —dice Catalina—. Tenemos trabajo. Catalina la quiere agarrar, pero Kika se escabulle. Catalina tropieza y agarra puro aire. ¡Kika no está de humor!
¡De pronto, Kika sale disparada por el pasillo como un cohete! Catalina va agarrada de las cerdas. —¡Alto, Kika, alto! —grita. Sus zapatos golpean una copa dorada. Catalina se tambalea, gira, pero no se cae. Y Kika no para.
Kika sale al cielo a través de la ventana. Catalina salta sobre ella, rodea el mango con los brazos y aprieta fuerte. —¡Alto, Kika! Kika corcovea, pero Catalina aguanta. Bajan y bajan hasta la cima de la colina.
Catalina mira bien a Kika. —¡Ay, no! ¡Qué problema! Las cerdas están grises, con mugre y telarañas. Una araña se balancea en el mango. —Es mi culpa —susurra Catalina—. Te dejo sucia en un rincón oscuro. Con razón estás molesta.
Catalina lleva a Kika a la bañera. —Quieta, Kika. Esto te puede dar cosquillas. Restriega el mango y las cerdas con agua tibia y jabón. Pronto, la bañera está llena de espuma, y burbujas rosadas flotan por el aire. Kika suspira y deja de gruñir.
Después Catalina trae un peine ancho. Peina las cerdas despacio, con cuidado. Los colores vuelven uno por uno. Naranja. Amarillo. Verde. Azul. Kika se mira las cerdas y sonríe. ¡Una sonrisa grande de verdad!
¡Kika sale disparada al aire y Catalina se trepa de un salto! Vuelan hasta el gran arcoíris. Sus franjas están llenas de polvo gris. —¡A trabajar! —grita Catalina. Barren la franja roja, la naranja, la amarilla, la verde, la azul y la morada. Kika baila y canta feliz.
Catalina mira hacia abajo. ¡Todo el reino brilla! De pronto, un remolino plateado baja del cielo. Es la Princesa del Viento. Su cabello azul vuela como una bandera. —¡Ya llega! —grita Catalina—. ¡De verdad ya llega!
La Reina Arcoíris abre los brazos en lo alto de su torre. —¡Bienvenida, amiga! La Princesa del Viento mira el arcoíris que cruza el cielo. —¡Cómo brilla! —dice.
—¡Qué lindo trabajo hacen ustedes! —dice la Princesa del Viento. Catalina mira a Kika, brillante y alegre. Toma un trapo suave y la limpia, cerda por cerda. —Listo —dice, y la acomoda en el estante—. Escoba limpia, escoba feliz. Desde el estante, Kika le guiña un ojo.