¿Y ahora qué hago, papá? Nivel 51
Palabras de Práctica
Repaso: h (muda), g y j — correspondencias de h, g y j vistas anteriormente.
Papá sube a su bicicleta verde y se aleja por el camino. —¡Nos vemos en la noche, mi amor! Wendy, su hija, juega en la acera con una bicicleta de juguete, junto a un girasol amarillo. La bicicleta de juguete avanza muy, muy lenta. —Ya voy, papá —susurra Wendy—. Solo necesito algo más rápido.
¡Un patinete! Wendy agarra el manillar y sale rápido por el camino. Siente el viento fuerte en la cara, pero no para. Más adelante avanza un auto azul. Wendy empuja con más fuerza. El auto se aleja y se aleja. —Mmm, ¿y ahora qué hago? —dice Wendy—. Necesito algo con motor.
Wendy agarra el volante de un auto amarillo reluciente y lo hace girar. Revisa el espejo, ajusta el cinturón y pisa el pedal. ¡Vrum! Pero un autobús verde y enorme pasa junto a su ventana. Wendy lo mira con ojos redondos. —Oh —susurra—. Oh, sí.
Ahora Wendy maneja el autobús verde. Toca la bocina dos veces, solo por gozo. ¡Pipo, pipo! Junto al camino espera una excavadora naranja. Su pala reluce al sol. Wendy para el autobús. —Lo siento, autobús —dice—. Hoy eso se ve mucho más divertido.
Wendy jala las palancas. La excavadora avanza por la hierba, rumbo al agua. ¡Chac, chac, chac! Un hombre en una moto de agua la ve desde las olas. —¿Una niña maneja una excavadora? —¡Sí! —contesta Wendy—. ¡Pero es un poco lenta! El hombre mira la excavadora. Wendy mira la moto de agua. No necesitan hablar. A los dos les llega la misma idea.
—¡Sí! —dicen los dos. Wendy salta a la moto de agua y gira el acelerador. ¡Fuum! El agua salpica por todas partes y su chaleco salvavidas ondea al viento. Entonces ve una lancha sobre las olas, más adelante. Wendy sonríe.
La lancha salta sobre las olas. ¡Pum! ¡Pum! Wendy se sujeta fuerte y ríe contra el viento. Entonces, cerca del horizonte, halla un barco. Un barco enorme, de esos que navegan por todo el mundo. El corazón de Wendy late muy fuerte. —Allí va papá. Lo sé.
¡Wendy llega! Papá espera en el puente del barco enorme y sonríe. —¡Al fin llegas! —dice papá, y la alza hasta el timón de madera. Wendy lo hace girar con las dos manos y, por un instante dorado, es la capitana, la jefa de todo el océano.
Un patinete, un auto, un autobús, una excavadora, una moto de agua, una lancha y un barco enorme. Siete vehículos y una niña muy decidida que jamás deja de jugar. Ahora dime tú. Si un día persigues a alguien por todo el mundo… ¿cuál montas tú antes que nada?