¡Un gólem roto! Nivel 38
Palabras de Práctica
/g/ — G g (ga, go, gu): delante de a, o, u la g suena como en gato.
Jugador es un aventurero valiente. De noche llega a una aldea con faroles, pero algo pasa: las casas están oscuras. —¿Hola? Nada responde. Ni un eco.
En la calle está el gólem, el guardián de la aldea. Está roto y apagado, con enredaderas en las piernas. —No tengo miedo —susurra Jugador con la garganta seca.
¡Un gato! Es Gabi, un gato fantasma. Jugador mira las paredes por el cuerpo helado de Gabi. —Calma —susurra Jugador—. Un gato fantasma es... normal.
Jugador busca con ganas en cada casa. Mira las mesas, los cofres, cada rincón. Nada. Ni un aldeano. ¿A dónde van todos? Algo pasa en esta aldea.
¡Lluvia y tormenta! Una serpiente enorme se levanta al lado de una casa. Su mirada verde ilumina la noche. Las piernas de Jugador tiemblan. Están como de goma.
Luego, algo sale de la lluvia: ¡es un aldeano zombi! Camina a Jugador. Jugador carga el arco y apunta. —Lo siento, amigo. Soy un aventurero valiente.
Jugador dispara y el zombi cae al suelo. —¡Gano yo! Pero algo sube del cuerpo. ¡Es Hugo, el fantasma del zombi! ¡No se queda abajo!
Jugador mira atrás y se queda helado. Olga y más aldeanos fantasmas están entre las margaritas. Gabi, el gato, se sienta a sus pies. —Soy un aventurero valiente —susurra Jugador—. ¡Y el aventurero valiente corre!