Tito halla una casa Nivel 53
Palabras de Práctica
Grupos consonánticos con l: bl, cl, fl, gl, pl.
Tito halló una casa genial. La ventana estaba abierta. El cuarto estaba oscuro. Abajo crecían flores amarillas. —Ni gato, ni perro, ni gente —dijo Tito, bajito. Tito se asomó al cuarto. —Solo yo.
Tito saltó al escritorio. Vio lápiz, papel y una pantalla. Luego vio un cable gordo. —¡Oh! —dijo Tito—. Con esto puedo atar mi puerta. ¡Qué cuerda tan fina! Tito jaló. Tiró. Jaló otra vez.
El cable no se movió. Tito hizo lo que hace un ratón: mordió. ¡Crac! —¡Ay! —clamó una voz—. ¡Ay, ay! ¡Esa es mi cola, cabeza de nuez!
Tito dio la vuelta. En el escritorio había una cosa redonda, con cable por cola. —Me llamo Clic —dijo—, y soy un ratón. Tito lo miró. Clic no tenía patas, ni bigote, ni hocico. —Tú no eres un ratón.
—¡Claro que soy un ratón! —dijo Clic—. Yo hago clic. Yo me deslizo. Yo hallo de todo. ¿Tú haces eso? —Yo puedo roer una pared —dijo Tito. —Yo abro muchas cosas a la vez —dijo Clic—. Me necesitas. Se nota en tu cara.
—Bien —dijo Tito—. ¿Puedes hallar comida? No como desde el martes. —¡Claro! —dijo Clic. —Y hay un gato —dijo Tito—. Un gato grande. ¿Puedes ayudarme?
Entonces Tito oyó pum, pum, pum. El gato llegó. No era chico. Era un gato glotón, con ojos amarillos y garras en el escritorio. —¡Clic! —gritó Tito—. ¡Haz algo!
El gato saltó. Tito fue a la izquierda. El gato dio un zarpazo. Tito fue a la derecha. —¡Clic! ¡Dijiste que ayudarías! —¡Estoy en eso! —dijo Clic—. ¡Dame dos segundos!
La pantalla se encendió. Un perro grande salió ladrando. —¡Guau! ¡Guau! ¡Guau! El gato se quedó quieto. Abrió los ojos como platos. Se le paró el pelo. Luego salió del cuarto a toda prisa.
Tito alzó a Clic y lo abrazó. El cable se movió de lado a lado. —Tú eres el ratón más raro que conozco —dijo Tito. —El mejor ratón —dijo Clic.