¿Qué es ese ruido? Nivel 64
Palabras de Práctica
Repaso de acentuación: clasificación de palabras en agudas, graves y esdrújulas.
Cada tarde, la mamá de Nina cantaba ante su telar. Sus dedos iban entre los hilos: rojo, oro, azul. Nina oía la canción y miraba, feliz.
—Mamá, enséñame —dijo Nina otra vez. —Mañana —cantó mamá—. Hoy, a descansar. Así Nina se tapó con la cobija. La música la abrazó, y sus ojos se cerraron.
¡TOC! ¡TOC! ¡TOC! Nina abrió los ojos. Se tapó la cabeza. —Vete —dijo bajito. ¡TOC! ¡TOC! ¡TOC! El ruido no iba a parar.
Nina salió descalza a la calle. ¡POC! ¡POC! ¡POC! El ruido iba delante. —¡Espera! —llamó Nina. Pero el ruido siguió. Quería que Nina fuera detrás.
Nina abrió una puerta de madera. Ahí estaba: un telar viejo, con polvo e hilos enredados. ¡POC! ¡POC! —¿Tú? —dijo Nina—. ¿Tú hacías ese ruido?
Nina se sentó y puso las manos en el telar, como su mamá. De pronto, los hilos saltaron. Un tapete brillante nació solo. —¡Yo no hice eso! —gritó Nina.
Después, el telar subió del suelo. Subió sobre las casas, hasta el cielo. Nina se agarró fuerte. Una geco iba con ella. —¡Agárrate! —gritó Nina, quizás a la geco.
El cielo se llenó de música. Era la canción de mamá, aquí y allá. Un pájaro rosado pasó junto a Nina, como si dijera: ¿primera vez? Nina sonrió.
El telar bajó directo al océano. —¡No, no, no, NO! ¡PUM! El agua cubrió a Nina. La geco quedó pegada a la madera, con cara de disgusto.
¡FUUUSH! Nina salió entre las olas. Iba sobre espuma blanca. Peces de colores daban vueltas. Nina se rió. Estaba mojada, estaba volando, y no quería parar.
El telar subió más alto. Todo era color: flores, formas y luz. No era fácil mirar todo a la vez. Nina levantó los brazos. —¡Más! —gritó.
Los colores se fueron. Nina abrió los ojos sobre el tapete. La cobija estaba enredada en sus piernas. Mamá cantaba bajito. —Tu canción me llevó a todas partes. Mamá sonrió. —Lo sé.