¡Puerco Pepe busca carbón! Nivel 56
Palabras de Práctica
Repaso de todos los grupos consonánticos en contexto.
Puerco Pepe es un cerdo valiente. Hoy levanta su pico bien alto. —¡Voy a cavar hondo y voy a encontrar el mejor carbón de toda la mina! —dice. Agarra su lamparita y marcha directo a la oscuridad. El aire es frío, pero Puerco Pepe no tiene miedo. Ni un poquito.
Puerco Pepe baja y baja con cuidado, hasta que el túnel se abre de par en par. Viejos faroles brillan en las paredes. Los rieles siguen rectos como una flecha y se pierden en la sombra. Los arcos de piedra suben muy alto. —¿Quién deja todo esto aquí? —dice bajito. Su voz suena muy chiquita. Saca el pecho para disimular.
Al doblar la curva hay un cofre con la tapa abierta. Puerco Pepe se asoma. ¡Monedas de oro! ¡Rubíes! Y una espada muy afilada. —No soy un ladrón —dice con firmeza—. Solo tomo la espada prestada. Nada es gratis, ya lo sé. La devuelvo después. Y sigue caminando rápido, antes de que el cofre proteste.
Entonces Puerco Pepe ve la telaraña. Va del suelo al techo, gruesa como una soga y muy pegajosa. Y en el centro duerme una araña del tamaño de una carretilla. Puerco Pepe contiene la respiración y pisa suave, liviano como una pluma. Un paso. Dos pasos. Tres pasos. La araña ronca. Cuatro, cinco, seis... ¡y ya!
El túnel termina en un precipicio. Abajo, la lava burbujea, anaranjada y furiosa. La única forma de cruzar es por unos rieles viejos, finitos como una cuerda floja. —No tengo miedo —dice Puerco Pepe. Pero sus pezuñas tiemblan a cada paso. Es una prueba muy dura. No mires abajo. No mires abajo. Mira abajo. ¡Ay, ay, ay!
Por fin, Puerco Pepe sale de la mina. ¡Qué gloria, la brisa y la luz de día! Entonces ve el cartel junto a la entrada. Letras rojas y grandes: CUIDADO. —¿¡CUIDADO!? —chilla Puerco Pepe. Aprieta su antorcha, se mete la espada bajo el brazo y corre. Corre tan rápido que sus patitas son un borrón. Ese día no encuentra nada de carbón. Pero descubre algo muy importante: siempre lee el cartel antes de entrar.