¿Puede Pango con el coro? Nivel 44
Palabras de Práctica
/s/ — Z z (za, zo, zu): la letra z tiene el mismo sonido que la c suave en Latinoamérica.
Pango tiene un lío enorme: ¡él dirige el concierto! Sube a la tarima con su batuta. Le tiembla la panza y los lentes le bajan por la nariz.
El ensayo es un lío. Una cigarra confundida vuela en círculos y Pango alza la voz: —¡Cinco días! ¡Solo cinco!
Una cigarrita abre su cancionero azul y canta muy suave. —Más fuerte —dice Pango—. Tú puedes. La cigarrita lo mira con esperanza.
Llega el último ensayo. Las cigarras vuelan bajo el cielo azul hasta el escenario. Pango las mira: ¿está listo el coro?
El coro abre los cancioneros azules y canta. ¡Nadie se confunde! La música es dorada y Pango sonríe feliz. Quizá todo va a salir bien.
De noche, Pango no duerme. Una luciérnaga le da luz suave. —¿Y si olvido el compás? —le dice Pango a su abeja de juguete.
Al día siguiente, los bichos llegan a la zona del concierto: escarabajos, orugas, caracoles y mariquitas. Pango escucha el ruido y tiembla.
¡Empieza el concierto! Pango alza la batuta. —¡Uno, dos, ya! ¡A cantar! El coro canta y todo el bosque escucha.
¡Cae una gota en la nariz de Pango! ¡Lluvia en la estación seca! La lluvia moja los cancioneros y el coro tiembla.
Los bichos corren con miedo. Pango abre las alas, vuela sobre el público y alza la voz. Todos lo miran.
—¡La lluvia ya pasa! ¡El concierto sigue! —dice Pango. Los bichos abren sombrillas y una oruga con bufanda azul aplaude.
La lluvia termina y el cielo reluce dorado. —¡Es el mejor concierto! —dice una cigarra. Pango sonríe.