¿Por qué no llueve? Nivel 79
Palabras de Práctica
Oraciones simples, compuestas, principales y secundarias: una cláusula vs varias; principal y subordinada.
Mario camina por la llanura seca. Canta desde el amanecer, la misma canción, una y otra vez. —¡Manda lluvia! —grita al cielo, y agita su bastón—. ¡Yo sé que me oyes allá arriba! Pero el cielo no dice nada. Ni un trueno. Ni una gota. No llueve. La canción de Mario nunca funciona.
Mario intenta con más fuerza. —¡Vengan, nubes! ¡Ven a mí, lluvia! ¡Gota, gotita y plaf! —Lanza cada palabra al aire, como si tocara la puerta del cielo. Una nubecita diminuta pasa flotando. Pero va en la dirección equivocada.
¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! Mario se da la vuelta. Algo grande viene por el sendero. Algo verde. Algo sonriente. ¡Algo con una cola enorme! Es un estegosaurio, el más grande y más feliz que Mario ha visto en su vida.
—¿Quieres ayudarme a llamar a la lluvia? —Mario sonríe tan ancho que casi se le cae el sombrero—. ¡Entonces canta, Dinín! ¡Canta tan fuerte como puedas! Y Dinín puede cantar muy fuerte. El suelo tiembla. Los arbustos se estremecen. Juntos entonan la canción de la lluvia, pisando fuerte por toda la llanura. —¡Dame las nubes! ¡Dame la lluvia! ¡Cae con fuerza sobre esta llanura seca!
El cielo parpadea. Y entonces gruñe. Nubes oscuras llegan rodando desde todas partes. Se amontonan unas sobre otras, como si llegaran tarde a algún lado. Un rayo parte el cielo, y la primera gota gorda cae justo en la punta de la nariz de Mario. —¡Dinín! —grita Mario—. ¡Está funcionando! ¡Llueve! ¡De verdad llueve!
La lluvia cae a cántaros. Mario agarra su sombrero y baila. Dinín canta tan fuerte que las nubes seguro lo oyen dos veces. —¡Lo logramos! —ríe Mario, con las gotas corriéndole por la cara—. ¡Por fin funciona mi canción! Dinín pisotea un charco gigante. —¿Tu canción? ¡Es nuestra canción! Mario mira a Dinín. Dinín mira a Mario. Los dos ríen. —¡Nosotros hicimos llover!