¡No me empujen! Nivel 40
Palabras de Práctica
/x/ — J j: la letra j, fricativa velar, antes de cualquier vocal.
Rosa viene por la bajada con las ovejas. ¡Pero mira! La puerta nueva es muy angosta.
—¡Pasa, Rosa! Las ovejas empujan y empujan. Rosa queda atorada en la puerta. —¡No me empujen!
Viene una oveja yogui, patas arriba. —¡El yoga es lo mejor! Con yoga pasas la puerta.
Rosa se arrodilla en el tapete. Estira las patas, baja la cara y respira con un silbido. La oveja yogui la mira. —¡Muy bien!
Hace mucho calor, pero Rosa se estira bajo el sol, todos los días.
Rosa va a la puerta y aprieta el cuerpo. No pasa. Queda igual. Rosa suspira bajito.
Viene una oveja delgada. —¡El yoga no sirve! ¡Mejor corre todos los días! Rosa se mira el cuerpo redondo y suspira.
Rosa corre toda la semana. Sube y baja la colina con calor. Pero la puerta queda igual.
Rosa bebe agua en el estanque. Una oveja nada con aletas rojas. —¡Nada todos los días! ¡Es lo mejor! ¡Te lo juro!
Rosa baja la cara y salta al agua. ¡Plaf! ¡Qué salto tan grande!
Rosa nada toda la semana. Un loro se le apoya en la rodilla. Es como jugar. Pero Rosa queda igual.
Rosa sale del agua y mira la puerta. Abre mucho los ojos. —¡No tengo que ser más chica! ¡Tengo una idea mejor!
Rosa llena su bolsa roja: serrucho, martillo, tijeras y cuerda. Sube con su plan. ¡Hay mucho trabajo!
Esa noche, Rosa duerme en el heno con las ovejas. Está en casa. ¡Qué sonrisa!
Vienen las ovejas. —¿Cómo entras? ¡El yoga no sirve! ¡Correr no sirve! Rosa queda calmada, con paja en la oreja.
—Sigo grande —responde Rosa—. Pero uso el serrucho y ajusto la puerta a mí. ¡Una puerta nueva y ancha! Caben todas las ovejas. Sobre todo Rosa.