¡No hay lugar para mí! Nivel 84
¿Puede una casa llena de ruido, tropiezos y abrazos tener todavía un lugar especial para alguien que solo quiere espacio? En esta historia, un niño y su Gato descubren que estar apretujados no siempre es lo peor. Practica palabras prestadas de otros idiomas como blog, chat, clic y bistec.