¡Listo o no, aquí voy! Nivel 46
Palabras de Práctica
/k/ — K k: la letra k, usada principalmente en préstamos lingüísticos.
—¡Listo o no, aquí voy! Esteban se pone serio, como antes del karate. ¡Va a hallar a Alejandra en diez segundos!
Alejandra vuela por el campo, ¡casi un kilómetro! Aquí hay muchos escondites. Ella busca el mejor.
Esteban marcha por el pasto alto. Revisa la casa de madera. Revisa el árbol viejo. ¿Está Alejandra arriba, como un koala? No.
¡Chas! Algo se mueve en el pasto. Esteban salta como en karate. —¡Te pillo, Ale...!
¡Es un perro! Un perro feliz y peludo. Le lame la mano a Esteban y se va a olfatear algo. ¿Un kebab? ¡Ese perro no ayuda!
Esteban ve dos ojos verdes en el pasto. —¡Ajá! ¡Ahí está Alejandra! Avanza callado, como un kayak en el agua. Cerca, más cerca...
¡Es una gata! Gata Malcriada mira a Esteban, enojada, y se va. En el cielo van nubes rosadas, como un kimono.
Esteban halla un hoyo hondo y oscuro. En el borde, una gallina de un kilo mira el fondo. —¿Alejandra? ¿Estás ahí abajo? La gallina no es Alejandra.
¡Otra gallina espera abajo, sobre una roca! Esteban arma una rampa. La gallina, un kilogramo de calma, sube. —Un rescate listo. Y de Alejandra, ni una pista.
Esteban se deja caer entre los tulipanes. —Ella gana. Seguro canta karaoke en casa. Un perro, una gata, dos gallinas, un hoyo... ¡pero ni una Alejandra!
¡Entonces Esteban ve una pierna detrás del árbol! No a un kilómetro: ¡a diez pasos! ¡Alejandra está ahí todo el tiempo!
Esteban avanza callado. Un paso. Dos. Rápido como un gato, estira la mano y... —¡Pum, las traes! Alejandra gira y ríe. —Te toca a ti —dice Esteban—. Y cuidado con el hoyo.