Las tijeras de Lía Nivel 54
Palabras de Práctica
Grupos consonánticos con r: br, cr, dr, fr, gr.
Lía vio una foto entre un oso y un libro. —¡Mamá! ¡Tu pelo es corto y bonito! Puso la foto frente a su cara. Los ojos eran iguales. La sonrisa era igual. Pero su pelo no. Lía tuvo un plan.
Lía tomó sus tijeras rojas. Nunca había cortado pelo. Sí había cortado papel y cuerda. —¿Qué tan difícil es? Ris, ris, ris. El pelo cayó como confeti. Lía sonrió. Ya era estilista.
Lía tomó su espejo azul y lo alzó bien alto. —Es hora de ver a la nueva Lía —dijo. Movió la cabeza como en la tele. Miró. Parpadeó. Miró otra vez.
—¡Aaaah! El pelo subía por todos lados. Un lado era largo. Otro lado era casi nada. Lía quería pegarlo otra vez. Quería volver atrás. —Está bien —dijo bajito—. Yo puedo arreglar esto.
En la cocina, Lía vio fideos. Eran largos y blandos. —Los fideos parecen pelo. Nadie va a notar nada. Puso el tazón en su cabeza. Los fideos bajaron por sus orejas y su nariz. Lía miró el espejo. Sí. Alguien iba a notar algo.
—Los fideos son muy blandos —dijo Lía—. Necesito algo firme. Tomó ejotes y los puso en su cabeza, uno por uno. Entró su familia: mamá, papá y su hermana. Todos rieron. —¡No es broma! —quiso gritar Lía. Un ejote bajó por su nariz.
—Ahora sí —dijo Lía. Puso espinacas en su cabeza como un gran sombrero verde. Se paró muy derecha y alzó el espejo. Papá reía. Su hermana reía. Mamá reía con lágrimas en los ojos. —¡Es moda! —dijo Lía. Pero la cabeza le picaba.
No más fideos. No más ejotes. No más espinacas. Lía se metió detrás del gran sofá rojo. Si nadie veía su pelo, su pelo no existía. Era ciencia. —¿Lía? —llamó mamá—. Ven, cariño. —No —dijo Lía—. Ahora vivo aquí.
Mamá llevó a Lía al sofá. Papá se sentó en el brazo. Su hermana se acercó. —Lo arruiné —dijo Lía—. No soy como tú. Mamá sacó una diadema roja con moñito. Se la puso con cuidado. Lía miró el espejo. —Oh. Gracias, mamá.
Lía cerró los ojos y sonrió. Pelo corto. Diadema roja. Moñito bonito. No era la foto de mamá. Era Lía, y se veía muy bien. —¡Bravo! —dijo Lía. La próxima vez, mamá usará las tijeras. Y los fideos se quedan en el tazón.