¿Hay lugar para Pinto? Nivel 42
Palabras de Práctica
/gwe/ /gwi/ — Güe güe, Güi güi: la diéresis (¨) sobre la u indica que debe pronunciarse.
Soy Pinto. Busco cama: seca, tibia y chiquita. Hoy voy a hallar el mejor lugar.
¡Una caja! Me asomo. Está llena de gato, pata y cola. —¡No hay lugar para Pinto! —cantan. Qué fino...
No pasa nada. Veo un bote. Alzo la tapa. Dos ojos me miran desde dentro.
—¡Es mi bote! —dice el gato. —Caben dos —digo yo. —¡No hay lugar para Pinto! ¡PLAM!
Luego cae lluvia. No es una lluvia suave. ¡PLAF! Me moja la cara. ¿Puede ir peor?
Sí. Pero veo un hueco junto al techo. Subo bajo la lluvia. Resbalo. Mis patas tiemblan, pero sigo.
¡Llegué! El hueco es seco. Pero pienso: ¿y los otros, allá abajo, sin cama?
¡ZAS! ¡PUM! El techo tiembla. Grito: —¡Salgan! ¡Busquen lugar seco!
Hay fuego. La caja y el bote ya no están. Los otros corren. —¡Aquí arriba! —llamo yo.
—¿Hay lugar? —dicen, con vergüenza. Yo bajo la pata. —Suban. Rápido.
Somos cuatro bajo el techo. Cola, codo, nariz: todo junto. Abajo, el agua busca desagüe.
Es el lugar más lleno y apretado de toda la calle. ¿Y sabes qué? Hay lugar para todos.