¿Guille fue bailarina? Nivel 56
Palabras de Práctica
Repaso de todos los grupos consonánticos en contexto.
La señorita Guille es maestra de ballet. Camina con un bastón que hace clac, clac en el piso del estudio. Cada mañana observa su clase: tres niñas saltan y giran. —¡Más alto! —dice—. ¡Más ligeras!
La señorita Guille tiene un secreto. De joven, baila de noche por la calle. Toma el farol y gira, salta frente a la torre del reloj y cruza el viejo puente. Solo la brisa y las estrellas la miran. Ella no camina. Ella flota.
Un joven baila con ella en el escenario. Es su compañero. Pocos siguen su paso, pero él pasa la prueba. —Eres rápida —dice él. —Tú también lo haces bien —dice ella.
La fama llega. Guille empaca su maleta, le pega una calcomanía y salta por el mundo. París. Tokio. Cada ciudad la aplaude. Viaja en tren y por el cielo. Recorre el globo entero. Todo el planeta conoce su nombre.
Pero nadie te cuenta esta parte. Guille practica cuando los pies le duelen. Repite cada flexión. Baila más allá de la medianoche, más allá de la luna. Cada músculo le suplica. —Todavía no —dice—. Todavía no, todavía no.
Y llega la gran noche, la más grande de todas. Guille sube al escenario por última vez. El público aplaude tan fuerte que las paredes tiemblan. Su compañero la sostiene con el brazo firme, y los dos flotan en la luz dorada. —¡Guau! —grita el público—. ¡Ohhh!
El foco la envuelve como una capa cálida. Llueven rosas rojas a sus pies. Es su momento de gloria. Guille cierra los ojos. Una voz retumba en el teatro: —¡Prima Bailarina Assoluta!
Ahora, de vuelta en el estudio, una niña de la clase detiene su giro y pregunta: —Señorita Guille, ¿usted es una bailarina de verdad? La señorita Guille mira su bastón. Mira esas tres caras llenas de fuego. Sonríe y responde: —¿Tú qué crees? Y golpea el bastón dos veces. Una, dos. Justo en el compás.