El peso de la roca Nivel 55
Palabras de Práctica
Grupos consonánticos con r (continuación): pr, tr, tl.
Camilo se sienta bajo un árbol con una roca en una mano y una pluma en la otra. —La roca cae primero al suelo —dice—. ¡Pesa mucho! Pero espera. ¿Qué tan pesada es? Ese es el problema.
La roca es dura y sólida. Un elefante la aprieta con la trompa y la roca conserva su forma. Ni con mucho trabajo la cambia. Bajo el sol caliente, queda fresca y fuerte. ¡No intentes morder una!
—Una roca es como un elefante —dice Camilo—. Los dos se quedan quietos. Camilo empuja y empuja al elefante. Sus pies resbalan en la arena. El elefante no se mueve. No tiene prisa. —Ya entiendo —dice Camilo.
La pluma no es como la roca. Es suave y ligera. Flota con la brisa. Camilo alza las dos, una en cada mano. La roca pesa mucho. La pluma casi nada. —¿Qué número esconde la roca? Pronto lo voy a averiguar.
Camilo alza la roca sobre la cabeza. —¿Pesas cinco kilos? ¿Diez? ¿Cien? —pregunta. La roca no dice nada. Su peso es un número secreto. Se necesita la herramienta correcta. Ese es el truco.
Camilo llama a papá. —¡Papá! ¡Necesito ayuda! Papá llega y trae una balanza de dos platillos.
Papá prepara todo. Trae un frasco de agua y lo alza. —Este frasco lleno pesa exactamente un kilogramo —explica. Lo dibuja en una pizarra: un frasco es igual a un kilo. —¡Ahora podemos pesar lo que sea! —dice papá con una gran sonrisa.
—Papá, ¿más cosas pesan más? —¡No! Imagina diez vacas de un lado de la balanza. Del otro, un tropel de perros: ¡doscientos! ¿Quién gana? —¡Los perros! —contesta Camilo. —¡Falso! —dice papá—. Ganan las vacas. Diez vacas pesan más que doscientos perros.
—¿Podemos pesar la Tierra? —pregunta Camilo. Papá ríe. —¡No hay una balanza tan grande! Pero no hay problema. Con matemáticas podemos calcular su peso.
—La Tierra pesa como mil millones de millones de jarras de agua —dice papá. Camilo intenta imaginar tantas jarras. No puede. Nadie puede. El número es un tren largo, muy largo, de cifras.
—¿Y mi pluma? —pregunta Camilo—. ¿Cuántas plumas pesan un kilo? Papá pone el frasco de un lado y apila plumas del otro. La pila trepa alto, como una torre de aeropuerto. Al final, la balanza se equilibra. El mismo peso: un lado diminuto y el otro enorme.
Empieza a llover. Una gota cae en la mano de Camilo. Casi no pesa nada. —Pero muchas gotas juntas forman el mar —dice despacio. Las cosas ligeras, juntas, pueden ser pesadas. El mundo está lleno de trucos así.
Camilo se sube a la balanza. ¡Treinta kilos! Más que una sandía. Menos que un elefante. Alza la roca y la pluma, igual que antes. —Ya lo sé todo de ustedes —dice con una gran sonrisa—. ¿Listas? Tres, dos, uno... ¡Las suelta! ¿Cuál toca el suelo primero? ¿Hay truco? ¡Averigua tú!