¿Dónde están mis nueces? Nivel 53
Palabras de Práctica
Grupos consonánticos con l: bl, cl, fl, gl, pl.
En lo alto de una planta muy alta hay un pueblito de ardillas. Las casitas parecen bloques: techo rojo, pared amarilla y una puertita oscura. Y cada casita es de una ardilla muy, muy ocupada.
Pipo es una ardilla ocupada. Junta nueces y las mete en cada agujero que halla. Una nuez aquí. Un montón allá. —Cuarenta y siete, cuarenta y ocho, cuarenta y nueve… Pipo tiene un plan claro: el invierno llega, y su comida va a estar lista.
Llega la mañana y Pipo revisa su escondite. ¡Vacío! Revisa cada agujero. Ni una nuez. Ni una migaja. —¿Quién se llevó mis nueces? —chilla Pipo. Un pájaro se asoma. —Yo no. Yo como gusanos.
Pipo sube rápido a ver a las abejas. Vuelan de flor en flor y lo ven todo. —¿Alguna sabe quién se llevó mis nueces? Las abejas zumban a la vez. —Nosotras no sabemos nada.
—¿Seguras, seguras, muy seguras? ¡Y esa es una consulta de más! Las abejas se enojan y vuelan en bloque hacia Pipo. Pipo se suelta de la rama y se cae. Cae y cae con las hojas. —¡Ya, ya! —llama al caer—. ¡Le consultaré a alguien más!
En el suelo, Pipo ve una mosca junto a unas flores. —¡Mosca! ¿Me ayudas a buscar mis nueces? La mosca la mira. Luego vuela lejos.
—¡Pipo! ¡Aquí arriba! Es Isa, su amiga. Isa le ofrece un pedazo de comida. —¿Quieres un poco? Pipo mira y mira la comida. Duda un momento. Pero dice que no.
Isa baja y se sienta junto a Pipo. —Pipo, todos ven cómo laboras. Aquí nadie se lleva tus nueces. Pipo piensa y piensa. Nadie se las lleva… ¡Esa es la clave!
A Pipo se le mueve la cola. ¡Baja por la planta como una flecha! Baja y baja, hasta las raíces. Si nadie sube las nueces, tal vez las nueces caen abajo. Y abajo, junto a las raíces, hay un castor. Se llama Gonzalo.
Gonzalo está rodeado de nueces. ¡Son las nueces de Pipo! Gonzalo cava un túnel hondo, muy hondo… y el túnel llega hasta la despensa de Pipo. Cada nuez rueda hasta el agujero de Gonzalo. —Lo siento —dice Gonzalo—. No soy un glotón. ¡El túnel llega solo hasta tus nueces! Pipo mira sus nueces y se ríe. ¡Todo por un agujero en el piso!
Pipo busca tablas. Busca clavos. Clava tablones y sella el agujero. ¡Pum, pum, pum! —Listo —dice Pipo—. Ahora las nueces se quedan en su lugar. Guarda cada nuez y sube a su casita.
Pipo se arropa con una manta y mira la luz naranja por la ventana. Cuarenta y nueve nueces. Todas a salvo. Toma su té de bellota. ¡Sabe a gloria! —Mañana visito a Isa —dice Pipo—. Porque a veces la clave no es quién se llevó mis nueces. A veces… nadie se las lleva.