¡Claro que lo hago yo! Nivel 53
Palabras de Práctica
Grupos consonánticos con l: bl, cl, fl, gl, pl.
Lila tiene un lío. ¡Un lío enorme! Mina toda la semana y ahora hay bloques de piedra por todas partes. Pilas en el pasto. Pilas junto a la puerta. Sus cajas están tan llenas que las tapas no cierran. Mete un bloque más y… ¡plop! Varios caen por el otro lado. —Necesito sacar toda esta piedra —dice Lila—. ¡Mi casa va a desaparecer bajo las pilas!
Claro, hay un contenedor que derrite la piedra. Es del Dr. Sí Puede, un doctor que ayuda a todos. Pero cuando Lila llega, la fila da la vuelta a la esquina. Un aldeano tararea. Otro aldeano duerme parado. Nadie tiene apuro. —¡Qué lío! —dice Lila. Mira la fila. Mira su pico. Mira la fila otra vez—. Voy a armar un contenedor yo sola. ¿Qué tan difícil es?
Lila halla al Dr. Sí Puede junto al estanque del jardín y le explica su plan. —¿Quieres armar uno tú sola? —El doctor alza una ceja y sonríe—. ¡Claro que sí! —Le da un plano y una lista—. Cubetas, polvo rojo, repetidores… todo está en esa caja. Pero lee el plano con cuidado, Lila. Cada pieza importa. —Listo, listo. —Lila ya corre a la caja. Toma mucho polvo rojo y sonríe—. Lo acabo antes del almuerzo.
No queda listo antes del almuerzo. Abajo, en su taller, Lila acomoda todo sobre plataformas de madera. Los repetidores aquí. El polvo rojo allá. Se ve igual al plano. Casi. Da un paso atrás y espera el zumbido. Nada suena. El contenedor necesita lava para derretir la piedra, y la cubeta de Lila está vacía. Toma la cubeta y corre a la puerta. —Claro. Eso también lo hago yo.
Lila vierte la lava adentro y suelta un bloque de adoquín. ¡Clonc! El bloque queda ahí, quieto. El contenedor no funciona. —¡Lo que faltaba! —Lila mira adentro de su máquina. Y ahí está, evidente como un diente que falta: un hueco en la línea de polvo rojo, justo en medio del circuito. Lila casi oye la voz del Dr. Sí Puede: cada pieza importa.
Un poco de polvo rojo. Esa es la pieza clave. El circuito se une. El contenedor zumba. Lila suelta un bloque de adoquín. ¡Fum! Desaparece. Toma otro. ¡Fum! Y otro. ¡Fum, fum, fum! Lila festeja. —¡Lo hago yo sola! —Nadie la oye, porque está bajo tierra, completamente sola. Luego se ríe, porque, la verdad, esa es la mejor parte.