¿Al suelo o al cielo? Nivel 50
Palabras de Práctica
Repaso de /s/ — s, c (ce/ci), z: consolidación de las tres grafías para el sonido /s/.
A las enredaderas les encanta estirarse en todas las direcciones. Unas se arrastran por el suelo con sus hojas anchas, y otras suben por las ramas hacia el cielo. Un caracol y una mariquita descansan sobre sus hojas.
Una enredadera puede subir muy alto por un árbol o avanzar muy lejos por una rama. Por el camino deja espacio para las hojas y las flores. Una oruga pasa por el tallo, lenta y suave.
Muchas enredaderas dan flores y comida, como la calabaza, las vainas y las uchuvas. Al inicio salen las flores, azules y amarillas, para llamar a la abeja. Cuando los pétalos caen, en ese mismo lugar nace la calabaza.
La gente siembra enredaderas para cubrir casas, arcos y cercas, porque se ven muy lindas. Pero las enredaderas no cesan: se alargan rápido y tapan una caseta entera. Un gato mira desde la caseta cubierta. ¡Hay que cuidarlas, o tapan todo el patio!
A veces las enredaderas cubren un árbol por completo. Una enredadera densa impide que la luz llegue a las hojas y le roba el agua al suelo. Sin luz, el árbol se enferma, pierde sus hojas y hasta puede morir. ¡Qué triste escena!
Algunas enredaderas se agarran con unos rizos diminutos llamados zarcillos. Estas espirales se estiran, avanzan y se enroscan en tallos y estacas. ¡Una vez que se agarran firme, no se sueltan por nada!
Una enredadera puede dividirse en dos cuando llega a la horqueta de un árbol. Cada parte avanza por su propia rama y busca la luz y el espacio. Dos niños descansan en la horqueta y miran las bayas verdes.
Algunas enredaderas dan comida en el campo. Estas enredaderas de sandía se extienden por el suelo, con sandías enormes entre las hojas. El campesino abre un sendero por esta zona para alcanzar y recoger las sandías.
¡Algunas enredaderas guardan su comida bajo la tierra! Sus hojas toman la luz del sol y mandan alimento a la raíz. Así el camote se hace enorme bajo el suelo. Una libélula amarilla pasa cerca, suave y ligera.
Las enredaderas salvajes pueden cubrir una ladera entera. Avanzan por patios, cercas y árboles, densas como un zarzal. Cuando una enredadera viene de una zona lejana, desplaza a las plantas nativas. ¡Por eso hay que cuidarlas!
¡Hay enredaderas de muchas formas y tamaños! Unas dan comida, otras dan flores y otras solo extienden sus hojas por todas partes. Cuando pases por una calle, por el campo o por la selva, cuenta cuántos tipos de enredaderas puedes encontrar.