¿Adivina qué dibujé? Nivel 54
Palabras de Práctica
Grupos consonánticos con r: br, cr, dr, fr, gr.
Pablo tenía un don secreto. Bueno, no tan secreto. Todos sabían que Pablo podía dibujar. Pablo llenaba libro tras libro. Luego decía: —¡Adivina qué dibujé! Y nadie, nadie lo sabía.
Hoy Pablo tomó su lápiz y sonrió. —¿Listo? Solo una vez —dijo. Hizo una bola grande. Luego dos bolas arriba. —Aún no vas a adivinar.
Dos ojos grandes miraron desde la hoja. Eran ojos redondos, como ojos de susto. ¿Es una rana? ¿Es un búho? Pablo negó. —No. Mira bien.
Pablo se acercó a la hoja. Su lápiz iba lento, con trazos chicos. Llenó la bola grande con negro. —Debe quedar fino —dijo—. Si no, todo se ve bobo.
Luego Pablo dibujó una caja. Una caja común. Una caja con ojos. ¿Una caja viva? ¡Qué broma! —¡Un robot! —puedes gritar.
Cuatro patas salieron bajo la caja. Una, dos, tres, cuatro, cada una con patitas en la punta. —¿Está vivo? —puedes decir. Pablo dijo que sí, muy orgulloso.
Pablo miró una foto y volvió a su dibujo. Bajo la bola negra, hizo una sonrisa grande. Esa sonrisa era de broma. —¡Un gato! —puedes gritar.
Pablo levantó el lápiz con el brazo en alto. Sus ojos tenían brillo. —Una cosa más —dijo—. Una cosita chica. Luego vas a saber. Pablo gozaba mucho.
Una cola salió hacia arriba. No era cola de zorro. No era cola de cerdo. Esta cola se movía con ganas. Un momento. ¿Quién mueve la cola así cuando está feliz?
—¡Es un perro! —dijo Pablo. No pudo esperar. Y qué perro: ojos grandes y bobos, nariz negra y sonrisa de: me comí tu sándwich. —¿Ves esas rayas? Es pelo. Mi mejor perro.
—Ahora te toca a ti —dijo Pablo. Te dio el lápiz. Empieza con formas simples: bolas y cajas. Sigue los pasos y mira qué pasa. Luego alza tu dibujo y di la frase: —¡Adivina qué dibujé!