La primera vez que escuché el término ‘fonética’ (phonics en inglés) fue cuando mi pequeño Bookbotter Archie estaba en preescolar.

Estábamos por mudarnos al extranjero y su maestra dijo: ‘Hagas lo que hagas, busca una escuela que enseñe fonética (phonics).’
Cómo desearía haber prestado más atención, haber averiguado qué quería decir y haber seguido su consejo…
La primera pregunta que debí haber hecho fue: ‘¿Qué es la fonética (phonics)?’
Para quienes están empezando con la fonética, aquí van las respuestas a las preguntas que debí haber hecho.
Me encantaría darte una definición simple de fonética y ya. Pero, como pasa con muchos temas de enseñanza y aprendizaje, no es tan sencillo.
Creo que cuando escuché a la maestra de Archie decir ‘phonics’, pensé que sabía de qué estaba hablando:
Eso de que las letras tienen sonidos además de nombres y que se combinan para formar palabras.
Simple, pensé.
Lo pondré en la pila de ‘listo’ y seguiré empacando.

De verdad creo que esa ingenuidad le costó a Archie unos años en su proceso de aprender a leer.
Resultó que la escuela que elegí no enseñaba un programa efectivo de fonética, pero me tomó un tiempo darme cuenta.
Cuando hablamos de fonética como herramienta para enseñar a leer, hay dos tipos principales:

Los estudios actuales sobre la efectividad de cada tipo coinciden de forma bastante consistente a favor de la fonética sintética.
Fonética Analítica
Es el enfoque más tradicional. Este método hace que los niños ‘analicen una palabra’.
Para hacerlo, usan pistas como la forma de la palabra, el sonido inicial y el contexto (imágenes, qué palabra vino antes, etc.).
Esta parte del proceso se vuelve memorizar cómo se ve la palabra completa, y es un poco como adivinar.
Solo después se les pide descomponer las palabras en unidades de sonido más pequeñas, y los sonidos de las letras se enseñan después de que ya empezaron a leer.
Estas etapas no se enseñan de forma directa y no siempre los niños logran dominar estas habilidades.
Eso genera una gran diferencia en cómo entienden las reglas del alfabeto en inglés.
Fonética Sintética
No tiene nada que ver con nailon, sino con pronunciar cada letra en una palabra y combinarlas para leer.
La Fonética Sintética Enseña a los Niños:
- Que las palabras habladas están compuestas por sonidos (fonología)
- Los 44 sonidos del idioma inglés
- A combinar sonidos en palabras para leer
- A escuchar los sonidos en las palabras para deletrear
- Todas las diferentes formas en que cada sonido puede representarse, por ejemplo, el sonido /a/ como en ‘acorn’ puede escribirse (‘ay’ como en ‘play’, ‘ai’ como en ’laid’, ‘a’ como en ‘acorn’, ’eigh’ como en ‘sleigh’, y así sucesivamente…)
- Palabras irregulares (a veces llamadas palabras difíciles o palabras de bandera roja) que no siguen las reglas
- El sonido primero y luego el nombre de la letra
Aquí tienes una comparación práctica de los dos enfoques:

La evidencia apunta claramente a favor de la fonética sintética: instrucción directa que enseña de forma sistemática y secuencial la relación entre letras y sonidos en el inglés escrito.
Dicho de forma simple: a los lectores se les enseña un código que les permite decodificar palabras.
Qué bueno que ya quedó claro.
Entonces, lo único que necesitaba saber al elegir esa escuela para Archie era: ¿Enseñan fonética sintética?
Simple.
Pues no. La instrucción fonética funciona mejor cuando es parte de un programa integral de lectura: es solo una pieza del rompecabezas.

Solo cuando las cinco piezas del rompecabezas se juntan, le damos a un niño la mejor oportunidad de convertirse en un buen lector.
En resumen: la fonética es un método para enseñar a leer, y la fonética sintética es el programa más efectivo según los estudios actuales.
La fonética sintética no funciona sola: necesita un programa integral de lectura para crear la mejor experiencia de aprendizaje.
Si algún día me toca mudarme al extranjero otra vez, voy a estar mucho más preparada.
Referencias
La Asociación Internacional de Dislexia (IDA). (2015). Instrucción Efectiva de Lectura
Five from Five - una iniciativa del Centre for Independent Studies, Sídney, Australia