Achoo!
¡Al Nitwit le ha dado un terrible ataque de estornudos! Cada vez que dice “¡A… A… A… chúu!”, algo gracioso pasa. ¡Primero su gato se contagia, y luego su perro también empieza a estornudar! Pero el tonto del Nitwit no quiere irse a la cama; solo se queda parado en su tapete, sorbiendo la nariz. ¿Logrará alguien convencer a este testarudo de descansar y mejorarse?